Noche de Halloween

Tres días antes de que llegara la celebración de Halloween mis padres decidieron salir de la ciudad a pasar un tiempo solos,una pequeña luna de miel a las afueras de la ciudad. Por esos días se habían presentado muchos derrumbes en la carretera y por tal razón mis padres decidieron irse con un día de anticipación. Claramente por mi edad ya no era necesario tener niñera así que solo me dejaron un poco de dinero y el número del hotel donde se hospedarían. En ese tiempo tenía un novio por el que vivía, no pensaba ni razonaba. Era uno de esos que ponen tu mundo de cabeza. Cuando le comenté que mi casa quedaría sola él me propuso tener una pequeña fiesta de Halloween, me encanto la idea aunque me inquietaba  de que mi casa quedara echa un desastre, él me aseguró que eso no sucedería y si fuera así el mismo se encargaría de limpiarla completamente. Así que no lo pensé más y acepté. El 28 de octubre mis padres tomaron sus maletas, se despidieron y se fueron con dirección al Norte a sus pequeñas vacaciones, ese día me la pasé pensando en cuál sería el disfraz perfecto para el concurso del 31. Por supuesto habría un concurso de disfraces y la ganadora sería yo. El 29 de diciembre salí de madrugada al supermercado donde me encontré con mi novio donde buscaríamos todas las cosas que usaríamos para decorar la casa. A mi encantaba contar pequeños datos curiosos de todo lo que alguna vez haya escuchado, ese fue el caso cuando estábamos buscando las calabazas, donde le mencione a mi novio el origen de las calabazas, pues un mito cuenta que existía un hombre llamado Jack, era un hombre perezoso y vividor. Un día estaba bajo un árbol descansando como de costumbre y el diablo se le apreció  con el deseo de llevárselo, Jack le comentó que si se subía a la punta del árbol él se iría con el sin protestar, el diablo aceptó y subió a la cima del árbol, cuando se encontraba en lo alto Jack tallo sobre el roble de ese árbol una cruz impidiendo que el diablo bajara. El diablo se dio cuenta de esto e hizo un trato con el señor, él lo dejaba bajar y el diablo no lo perseguiría. Jack acepto y cada uno siguió su camino, años después Jack murió, lamentablemente por sus acciones en la tierra no se le permitió entrar al paraíso pero tampoco podía ir al infierno pues el diablo hizo un trato con él y Jack no bajaría al infierno así que el diablo le obsequió una vela la cual lo acompañaría en sus días de oscuridad para que alejara a las almas en pena hasta el día de su juicio. Esta creencia creció en el otro lado del mundo pero cuando los irlandeses llegaron a Estados Unidos, los nativos les comentaron que no había mucho seco para las velas pero que abundaban las calabazas, así que decidieron cambiarlo usando las calabazas y en opciones poniendo una luz dentro, para que cada noche de Halloween alejarán a los espíritus que por esa noche rondaban. 
En el momento que termine de contar esa pequeña historia mi novio tenía esa mirada entre asombro y aburrimiento. Seguimos paseándonos por la tienda donde se encontramos calaveras, animales tales como ratones, sapo y serpientes.  Estábamos encontrando las mejores cosas para esa gran noche, llegue a casa a las 8 de la noche, debo decir que mi casa nunca me ha dado miedo, sí,es grande, sí, tiene piso de madera pero nunca había escuchado ruidos extraños, excepto esa vez que un gato se la pasó toda una semana en mi techo. Mi habitación queda dando al patio de mi casa siempre suelo cerrar las cortinas a la hora de irme a dormir, pero ese día no lo hice pues hacía mucho calor, no sé porque se metió la idea de que si no cerraba las cortinas menos calor iba a sentir.  Me dormí aproximadamente a la una después de ver una película de comedia, esa noche sucedió algo raro. Algo que no puedo confirmar ni negar pero empece a escuchar como si tiraran pequeñas piedritas a mi ventana cada 5 Segundo lanzaban una...tin...tin y así como por 5 minutos, al principio no me percate que en  verdad estaba sucediendo, pensaba que hacía parte de algún sueño que en ese momento estaba pasando por mi cabeza. En el momento de confirmar que no era un sueño abrí lo ojos esperando realmente que solo fuera una rama del árbol del vecino. O una alarma con ese peculiar sonido, pero me encontré con otra cosa que hasta el día de hoy no tiene explicación. A causa del calor de aquel día, los vidrios se habían empañado. En el momento que abrí mis ojos y mire hacia la ventana, me quede sin aliento,me quede inmóvil. Como era posible que eso estuviera ahí, pues lo que se encontraba  en el centro de mi ventana era una mano, en el momento en el que recuperé el aliento me acerqué a la ventana, quizá había sido mi mano y con el vapor resaltó, cuando las comparé esa mano era muchísimo más grande, como la de un hombre, intenté eliminarla pero no estaba dentro, esa mano la habían puesto afuera. Volví a desesperarme como era era posible, era un segundo piso, mi habitación no daba a la calle. Todo eso paso entre las 3y 4 de la mañana, el resto de la madrugada me mantuve despierta con las luces prendidas e intentando contactar a mi novio. Esas horas me hicieron notar que mis padres no me habían llamado se suponía que me llamaría apenas llegaran, decidí que a primera hora en la mañana los llamaría. Ya era el 30 de octubre solo un día más para la fiesta, mi emoción era absoluta, intenté por todos los medios olvidar lo que había sucedido la noche anterior alegando que solo fue mi imaginación, solo fue un mal sueño. Todo ese día estuve con mi novio y unos amigos organizando la casa y comprando la comida para ese día. Aunque lo de la mano en la ventana no hubiera sido real, prefería no pasar esa noche así que me quede en la casa de mi mejor amiga, esa fue una noche tranquila, comimos y nos fuimos temprano a dormir. Aunque antes llame al hotel, había dicho que lo haría temprano pero me ocupé tanto que se me pasó, cuando los llame, el recepcionista me comentó que había puesto el aviso de no molestar y por tal razón no podía pasarme la llamada así que simplemente les deje un pequeño mensaje, le agradecí al señor y colgué.
Había sido una gran noche sin ruidos raros ni manos apareciendo en mi ventana, era el día que había esperado, ya todo estaba preparado, iba a a ser reconocida como la mejor planeadora de fiestas. 31 de octubre prepárate para tu mejor noche. A las 10 me encontré con mis amigos y mi novio para darle los últimos detalles a los disfraces y crear el mejor maquillaje que alguna vez se creo, creo que éramos un poco ambiciosos. Los invitados empezaron a llegar a las 8, algunos disfraces eran asombrosos, como el de mi mejor amigo, se disfrazó de su personaje favorito pero no compró nada todo lo hizo él. Yo decidí disfrazarme de un personaje de ficción de los años 60. La fiesta comenzó y todo iba excelente, mucha gente iba llegando, comían, reían y jugaban. Algunos ya estaban un poco borrachos pero nada grave. Aunque había algo que no me cuadraba, me sentía mal, incómoda. Decidí salir al patio trasero para tomar aire y me encontré con un pequeño pañuelo azul, pensé que tal vez era de algún amigo pero me equivoqué. Decidí llevar el pañuelo a mi habitación, en el momento que lo dejé en mi mesita de noche de golpe se cerro mi puerta, pensé que simplemente uno de los invitados me había hecho una broma, fue en ese momento cuando fui a abrir la puerta y se me fue imposible, gritaba pero nadie me escuchaba, intenté llamar a alguien pero mi teléfono no tenía señal. Fue cuando de nuevo empezó a escuchar algo cerca de mi ventana, era parecido el sonido de hace unas pocas noches, yo tenía un cofre con una pequeña bailarina que cuando se abría sonaba, me la habían regalado mis padres cuando era pequeña. De repente empezó a sonar, ya para ese momento estaba muy asustada y empezó a gritar como loca empeorando que alguien me oyera, algunas cosas tienen explicación científica pero esta no,no esta vez. Sentí que fueron horas encerrada en mi cuarto, esperando que alguien me ayudara. Luego de media hora un grupo de amigos con mi novio abrió la puerta, yo me encontraba en una esquina de mi habitación con una cara de esperanto, ellos me ayudaron a levantar y a salir de allí, cuando di un paso fuera de la habitación , me encontré que en la puerta de mi habitación se encontraba un papel colgado que decía “ese era mi pañuelo, esa era mi habitación”.....

Luego de ese día no puede volver a dormir en esa habitación, hasta el día de hoy no se quien exactamente era la persona que vivía ahí,decidí dejar el pañuelo en manos de expertos y esperar que nunca más algo así me pasara. Ese día hubo en mi casa una de las mejores fiestas y una de las peores noches de mi vida. 

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