28 de Abril
Hace poco te encontré en medio de un arrecife de desesperanza y deseos de una oportunidad más. Juntos observábamos el mismo cielo, sin imaginar que una noche nos miraríamos a los ojos y sin más nos besaríamos.
La vida me enseño que el amor es una de esas cosas que no podemos dar por sentado y mucho menos dejarlo pasar. Aunque a veces no estemos listos para recibirlo.